Cronicón del Rey Santiagurex
el Derrotau
De cuando los cambios en
la capital de reino abren nuevas posibilidades para Abilus
Andaban
contentos, satisfechos e ilusionados Santiuagurex Derrotus
y el Gran Alvaritus con los cambios de tercio que se
abrían en la capital del reino de la mano del nuevo
imperatus el Corderín Zapatería y que tan buenos vientos
traían a Abilus, a la que se le abría, a poco que los
de la Casa del Condado fuesen un poco listos, unos
horizontes de futuro insospechados.
El reverso de
la moneda era, cómo no, el infante Arestegís, el
infante Peñascus y el suave Sabinius, tan
acostumbrado a ser hasta ahora salsa de todos los platos y que
ahora se quedaba sin gastrónomo que le hiciese fama. Los de
Casa Gaviotus aún no daban crédito a que en el
Polligono de las Aceralias de Nunca Jamás ya no iban a
tener pito que tocar, y eso era duro, porque el único juego al
que habían jugado hasta ahora era el de poner palos en los
radios de las ruedas de Abilus para impedir a
Santiagurex y al eficacísimo Tinius Acerísimus
hacer avanzar ese carro que era Abilus.
Nada debía de
impedir a partir de ahora que las cosas fuesen caminando, poco
a poco, pero sin parar; y que los viejos anhelos,
desaparecidos como en un mal sueño los virreis de las
Asturias, los bigotudus charlotines, y demás enemigos
de Abilus, no fuesen paulatinamente concretándose y
cumpliéndose, independientemente de quién de Casa del Puño
y la Rosa ostente el Cetro y la Corona del
Condado.
Lo primero en
desbloquearse de la mano de Corderín Zapatería fue el
saneamiento integral de la ría, ese proyecto que firmó ya en
un lejano año 92 Santiagurex cuando era Rex a
secas, sin Renovatur, ni Derrotau, y que el
nefasto Agustín El Mazcayo paralizó completamente,
cuando en un traspiés y con ayuda del Siniestra se alzó
con el Trono del Condado, y que el infante Arestegís
ralentizó en los últimos cuatro para que el populacho se
desesperase y que, con la ayuda de los embozados ugeteros
y de los comisionados de Picius El Corto, echasen las
culpas del retraso a Santiagurex Derrotau.
Ahora ya hay
fechas y compromisos claros para que se construya el colector
de residuos industriales y los emisarios terrestre y marino,
mientras que la gran obra de Tinius Acerísimus en la
ría, la retirada de los lodos y la construcción de un precioso
paseo avanza a toda velocidad, como las obras del paseo del
muelle deportivo. Y es que da gusto ver lo bien que van esas
dos obras.
Tras el
saneamiento le toco el turno al Polligono de las Aceralias
de Nunca Jamás en el que ha habido más que un chanchullo
de los de Casa Gaviotus a favor de los amigos. Ya se
comenta por Abilus a cuánto han tocado algunos, y,
mientras, la prometida reindustrialización del Virrey de las
Asturias, Pacu Cascus El Pringao, Ovidiun el Pajarus Locus,
y el resto de mandamases de la derechona se ha quedado en el
gran negocio de los amigos de la derechona, por eso tanto
callaban algunos.
A partir de
ahora algunos temblarán por si los de Casa del Puño y la
Rosa tiran de la manta de tanto chanchullo como ha habido.
Mientras el resto de los abilisunus nos alegraremos de
que el Polligono de las Aceralias de Nunca Jamás sirva
para que Abilus despeje y se plantee un futuro próspero
y con calidad de vida y eso a pesar de la miopía de los que
defienden la permanencia de baterías de coque, que serán una
rémora para el futuro de Abilus.
Lo que está
claro es que Aceralias se está aprovechando y riendo a
mandíbula batiente el de haber logrado gratis que se mantengan
las baterías sin que le cueste nada, sin comprometerse a nada,
ni a contratar jóvenes de Abilus, que era lo menos que
tenían que haber logrado los sindicatos de los embozados
ugeteros y de los comisionados, sin comprometerse
ni tan siquiera con el empleo que tienen ahora, amenazando
continuamente con cierres de instalaciones y recortes de
personal, cuando lo único con lo que ganan millones de
maravedis es con las baterías, maravedis que se llevan para
otras regiones y otros países con la complacencia de los
embozados ugeteros y los comisionados, más
preocupados con los millones de maravedis que cobran sus
jefazos por estar en el consejo de administración y con las
prebendas y el poder que obtienen.
Y a cambio de
todo ello, Abilus sólo recibe de Aceralias
polución, degradación ambiental y urbanística, ruina y
suciedad. Sólo hay que fijarse que en la aceriona III,
los verdes, los blancos y los azules con los que fue
construida cuando mandaba en ella el gran Filipus Gonxales,
con los mejores y más modernos avances medioambientales, hoy
son porquería y suciedad, porque las medidas contra la
polución han desaparecido, sabiendo que ni el Principatus,
ni nadie les va a parar tanto desmán, aunque claro está cuando
la vida útil de la aceriona III terminará más o menos
dentro de 17 años.
Y Aceralia,
entonces, con la complicidad de los embozados ugeteros
y los comisionados, nos dirá que se va, que ya no le es
rentable, que nos regala los terrenos contaminados para que
busquemos miles y miles de maravedis para arreglarlo, que
ellos no tienen ningún compromiso con la reindustrialización.
Y a los responsables de semejante desaguisado ahora, que les
echen un galgo.
Pero seamos
optimistas, porque el Corderín Zapatería también va
abrir la posibilidad de lo que ya creíamos muchos que nunca
sería posible: el soterramiento de las vías del tren. Por lo
menos, con los de Casa del Puño y la Rosa Abilus va a
poder plantear la posibilidad de soterramiento y se va a
buscar una solución a este proyecto, cosa que con los de Casa
Gaviotus ha sido totalmente imposible.
Pero resulta
chocante que los comisionados de Picius el Cortos y
otros cuatro amigos inicien ahora una campaña a favor del
soterramiento de las vías, con la que todo el mundo está de
acuerdo, cómo no lo vamos a estar, y traten de utilizarlo como
arma arrojadiza contra Santiagurex Derrotau cuando fue
éste y no otros quien planteo el proyecto más ambicioso para
Abilus, abrir el pueblo a la ría y recuperar esta para
el pueblo con la nueva centralidad. Que nadie olvide que todo
este proyecto se ha ido abajo por culpa de los de las Casas
Gaviotus y Siniestra que se han venido hasta ahora
oponiéndose a que Abilus tuviese futuro.
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